domingo, 17 de marzo de 2013

Niños soldados: ¿Una realidad ajena?



“Soy solo un niño que no tiene identidad”.

Niño soldado. Ska-p.


Países como Afganistán, Sudán, República Democrática del Congo, Malí, Uganda o Yemen se encargan de reclutar a estos menores de edad para que hagan el trabajo sucio que ellos no son capaces de hacer.
No debe de ser fácil drogar a un niño para que mate a inocentes o a rebeldes. Aunque claro cuando tienes a niñas que te hacen las labores del hogar y luego satisfacen tu deseo sexual, la cosa se vuelve menos mala.
Niños, y niñas, menores de 18 años son incorporados a estos grupos irregulares o regulares porque es lo que prima en lugares donde lo normal es que en la casa de al lado caiga una bomba o donde un miembro de tu familia haya sido asesinado incluso por la mismo ejército al que ahora este niño pertenece.
Deseo de venganza recorre sus venas. Necesidad de vengar la muerte de su familiar le hace comer arroz y tomar drogas para cumplir con las expectativas de aquellos que dejaron sin vida a su padre, a su madre, a uno de sus hermanos. Deseo de matar es lo único que tienen en su cabeza cuando te han dejado solo en el mundo para que tu  única opción sea coger la mano  capaz de matarte.
Estos niños son entrenados para aniquilar a todos aquellos que no comulgan con lo que defiende la organización a la que pertenecen de manera forzosa.
Un niño no vale nada, es material para conseguir armas o para aumentar el número de solados del que disponen.
Es bonito pensar que la situación de estos niños es ajena a la de Occidente, peor ¿no son los niños de occidente manipulados para pedir la nueva consola?
La manipulación que comparten los niños es la misma. La única diferencia es que los niños de Occidente, por ahora, no matan para conseguirla, aunque cada vez es más frecuente descubrir que niños de 15 años han pegado a sus padres o les han hecho vivir con miedo hasta que por fin han ido a la comisaria a denunciar.
La causa de esta situación son las ganas de tenerlo todo, de tener la última tecnología entre sus manos solo para fardar delante del resto de niños. Y si tienen que llevarse todo lo que poseen por delante, no les importa, la nueva Play Station 3 es más importante que el sacrificio que han hecho sus padres por sacarle día a día hacia delante en los mejores colegios. 

1 comentario:

  1. Sin duda es un problemas de Occidente, somos nosotros los unicos que podemos remediar estos actos salvajes. Educando a nuestros hijos seremos capaces de evitar que se conviertan en los proximos magnates que trafican con la vida de personas en paises tercermundistas por un par de millones mas, porque no olvidemos que todo al final proviene del mismo pozo negro, el dinero.
    Muy interesante la comparacion entre las dos esferas y la critica a esta sociedad consumista.

    - L.

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