“Soy solo un niño que no tiene identidad”.
Niño soldado. Ska-p.
Países como Afganistán, Sudán, República Democrática del
Congo, Malí, Uganda o Yemen se encargan de reclutar a estos menores de edad
para que hagan el trabajo sucio que ellos no son capaces de hacer.
No debe de ser fácil drogar a un niño para que mate a
inocentes o a rebeldes. Aunque claro cuando tienes a niñas que te hacen las
labores del hogar y luego satisfacen tu deseo sexual, la cosa se vuelve menos
mala.
Niños, y niñas, menores de 18 años son incorporados a estos
grupos irregulares o regulares porque es lo que prima en lugares donde lo normal
es que en la casa de al lado caiga una bomba o donde un miembro de tu familia
haya sido asesinado incluso por la mismo ejército al que ahora este niño
pertenece.
Deseo de venganza recorre sus venas. Necesidad de vengar la
muerte de su familiar le hace comer arroz y tomar drogas para cumplir con las
expectativas de aquellos que dejaron sin vida a su padre, a su madre, a uno de
sus hermanos. Deseo de matar es lo único que tienen en su cabeza cuando te han
dejado solo en el mundo para que tu
única opción sea coger la mano capaz de matarte.
Estos niños son entrenados
para aniquilar a todos aquellos que no comulgan con lo que defiende la
organización a la que pertenecen de manera forzosa.
Un niño no vale nada, es material para conseguir armas o
para aumentar el número de solados del que disponen.
Es bonito pensar que la situación de estos niños es ajena a
la de Occidente, peor ¿no son los niños de occidente manipulados para pedir la
nueva consola?
La manipulación que comparten los niños es la misma. La
única diferencia es que los niños de Occidente, por ahora, no matan para
conseguirla, aunque cada vez es más frecuente descubrir que niños de 15 años
han pegado a sus padres o les han hecho vivir con miedo hasta que por fin han
ido a la comisaria a denunciar.
La causa de esta situación son las ganas de tenerlo todo, de
tener la última tecnología entre sus manos solo para fardar delante del resto
de niños. Y si tienen que llevarse todo lo que poseen por delante, no les
importa, la nueva Play Station 3 es más importante que el sacrificio que han
hecho sus padres por sacarle día a día hacia delante en los mejores colegios.
Sin duda es un problemas de Occidente, somos nosotros los unicos que podemos remediar estos actos salvajes. Educando a nuestros hijos seremos capaces de evitar que se conviertan en los proximos magnates que trafican con la vida de personas en paises tercermundistas por un par de millones mas, porque no olvidemos que todo al final proviene del mismo pozo negro, el dinero.
ResponderEliminarMuy interesante la comparacion entre las dos esferas y la critica a esta sociedad consumista.
- L.